La comercialización de los créditos de carbono de Vida Manglar está regulada en el Manual Operativo del programa, donde se definen las responsabilidades específicas de cada uno de los aliados estratégicos. La CVS no realiza directamente la venta de los créditos, ya que esta tarea requiere de un equipo técnico especializado con experiencia en mercados internacionales.
Así las cosas, el Manual Operativo de Vida Manglar, establece dentro de las funciones de Conservación Internacional, a través del equipo de CI Nature Finance Division, la captación de compradores y la comercialización de los créditos de carbono en el mercado voluntario internacional.
Adicionalmente, la CVS firmó una carta en la que se deja constancia de la autorización que hace la autoridad ambiental para que Conservación Internacional sea la entidad encargada de este proceso.
Una vez los créditos de carbono son comercializados, los recursos obtenidos son transferidos directamente a Fondo Acción, entidad encargada de administrar los fondos que son reinvertidos en la implementación del Plan de Manejo del área protegida del DRMI Cispatá.
En consecuencia, la CVS garantiza que todos las acciones que se realizan en el DRMI de Cispatá estén articuladas con el Plan Integral de Manejo y con Vida Manglar, para evitar duplicación de esfuerzos y recursos, pero no participa directamente en la venta de los créditos de carbono.
Los recursos que se generen por la venta de los créditos de carbono azul para el programa Vida Manglar no financian lo siguiente:
– El 100% del presupuesto requerido para la implementación de las acciones de los planes de manejo – esto debido a que siempre debe existir un aporte proveniente de las autoridades ambientales, como líderes de las áreas protegidas del programa.
– Compra de vehículos de transporte terrestre.
– Compra de predios o construcciones.
– Pago de salarios de los directivos de las instituciones socias del programa.
– Todas las que se establezcan en el manual de adquisiciones del administrador.