Aliados

Vida Manglar nació como una alianza interinstitucional y comunitaria que conformamos junto a la Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y del San Jorge (CVS), como autoridad ambiental del departamento de Córdoba; el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (Invemar), la ONG Fundación Omacha, Conservación Internacional, las  14 asociaciones comunitarias de mangleros organizados de San Antero, Santa Cruz de Lorica y San Bernardo del Viento, 3 asociaciones del sector turístico local y 2 del sector productivo.  

En 2021, las instituciones aliadas firmaron el convenio marco de asociación, en el cual el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia actúa como testigo. Este convenio permitió definir los roles de cada entidad para consolidar lo que hoy somos como programa. Las comunidades, por su parte, se han articulado a través de los permisos de aprovechamiento y otros convenios, con los que se fortalece la gestión sostenible del ecosistema. De esta manera, nuestros aliados se mantienen unidos en torno a la protección de los manglares, y mediante la comercialización de los créditos de carbono, se presenta una oportunidad que nos permite cubrir parte de las brechas de financiamiento del área protegida de la Bahía de Cispatá, La Balsa y Tinajones. 

Asimismo, visionamos la inclusión de más áreas de manglar, y en este proceso, la Corporación Autónoma Regional de Sucre (Carsucre), como autoridad ambiental de este departamento, actualmente participa en la evaluación de la fase de expansión del programa a las áreas protegidas ubicadas en los municipios de Coveñas y Tolú. 

Aliados estratégicos

Aliados comunitarios

14 Asociaciones de mangleros organizados

En el marco del programa las asociaciones de mangleros organizados se enfocan en la protección y manejo sostenible del bosque. Además, aportan sus saberes tradicionales en las labores de monitoreo de flora y fauna asociada al manglar y participan en el desarrollo de alternativas productivas no forestales. Los mangleros también tienen la responsabilidad de salvaguardar el conocimiento tradicional y comunitario para asegurar la conservación de este ecosistema a largo plazo

Asociaciones productivas

Impulsan alternativas económicas vinculadas al manglar, pero sin hacer aprovechamiento forestal del bosque. En este caso se destacan dos asociaciones comunitarias Asomiel y Apisanantero, productoras de miel y otros derivados.

Asociaciones ecoturísticas comunitarias

Dentro de este grupo se encuentran vinculadas Covicompacgra y Apracag, dos asociaciones que han implementado rutas de ecoturismo en Caño Grande, en San Bernardo del Viento.

También participa del programa Asocaiman una asociación integrada por antiguos cazadores del caimán aguja, del municipio de San Antero, Córdoba. Su historia es significativa, puesto que hace más de 20 años esta especie estuvo al borde de la extinción en la Bahía de Cispatá debido a la caza indiscriminada. Sin embargo, los hoy conservacionistas, con el apoyo de la CVS como autoridad ambiental, decidieron revertir esa situación y conformaron esta asociación comunitaria que transformó la caza en protección.